Las Meninas — Velázquez/“Les Ménines” de Velasquez vu par Philippe Gabriel
“Les Ménines” de Velasquez vu par Philippe Gabriel

“Les Ménines” de Velasquez vu par Philippe Gabriel

Nuances et Lumière7 min18 sept 2017
4 capitulos
  • Presentación del cuadro y los personajes(0'001'30)
    Las Meninas de Diego Velázquez es un óleo sobre lienzo que mide 3 metros 18 de alto por 2 metros 76 de ancho, pintado entre 1656 y 1657. El cuadro fue llamado anteriormente cuadro de la familia hasta 1843 y se encuentra en el Prado.
    Velázquez era pintor oficial del rey, chambelán del rey y gran cruz de Santiago, la orden de honor de la época.
    • La infanta Margarita, segunda hija del rey Felipe IV, de 5 años de edad • Las meninas (damas de compañía): Nieve, María Bárbara Aulas, El Enano, Nicolás • José Nieto, chambelán de la reina de Velázquez • En el espejo: la reina María Ana y Felipe IV de España
    El reflejo difuso de la pareja real en un espejo al segundo plano suscita interrogantes, pues esta representación no se ajusta a las reglas de la época.
  • El análisis perspectivista y el papel del espectador(1'303'42)
    El punto de fuga, donde todas las líneas convergen, desemboca en el brazo de Nieto. En la pintura clásica, el punto de fuga simboliza el infinito y, por tanto, a Dios, creando una imagen con los dos cuerpos del rey: el físico y el divino.
    El pintor no simplemente representa a la pareja real, sino las condiciones de la representación misma. Es un dispositivo revolucionario donde el objeto mismo de la representación se vuelve incierto.
    El espectador se encuentra en el lugar del sujeto del cuadro. El observador se convierte en el modelo imaginario, invirtiendo los roles tradicionales entre observador y observado.
    Un cortesano del siglo XVIII ante este muro de tres metros de alto experimenta la sensación embriagadora de ser rey de España, una onda de poder que podría enloquecerlo.
  • El legado y las interpretaciones modernas(3'425'33)
    En 1901, Picasso pintó un lienzo inspirado por este dispositivo de desaparición del sujeto. El mensaje de Velázquez lo deslumbra: la superioridad del acto creativo de pintar es superior incluso a la realeza de derecho divino. Se percibe una filiación con Las Meninas en la pincelada libre y la pose marcial del maestro.
    • Michel Foucault, filósofo estructuralista, medita sobre Las Meninas en 1966 en la introducción de su libro Las palabras y las cosas • Analiza la dilución del sujeto como la superioridad de los creadores sobre la estructura estatal • Para él, Velázquez cuestiona la realeza de derecho divino
    Las Meninas se convierten en un himno revolucionario. La pintura se libera de la representación: Velázquez pinta para crear sentido, no para representar. El sujeto permanece indefinido, de ahí el grito fuerte del pintor visible en el dorso del cuadro.
    A finales de los años ochenta y principios de los noventa, toda buena tela debe ser abstracta, reflejando la influencia persistente de esta revolución conceptual iniciada por Velázquez.
  • El descubrimiento radiográfico y la reinterpretación(5'337'01)
    Gracias a la radiografía a finales de los años ochenta y principios de los noventa, la conservadora del Prado descubrió que Velázquez y su caballo no existían en la primera versión de 1656-1657. En su lugar había un niño inclinado ante la infanta, presentándole un bastón de mando.
    Era un cuadro oficial anunciando que la hija menor de Felipe IV sucedería al trono. El cuadro produce visualmente sentido independientemente de las ideas del pintor y sus comitentes.
    Las historias narrativas contribuyen a la explicación del cuadro, pero derivan de la visión de los observadores. El espectador y el sujeto invierten su papel, lo que lleva a una concepción diferente de la relación de causa y efecto.
    Creamos la historia como observadores, en lugar de que la historia nos falte. La historia no es narrativa, es el espejo de una sensibilidad.