La Gioconda/La Joconde (2/10) | Histoires de peintures, par Daniel Arasse
La Joconde (2/10) | Histoires de peintures, par Daniel Arasse

La Joconde (2/10) | Histoires de peintures, par Daniel Arasse

France Culture18 min5 jul 2019
7 capitulos
  • Mi viaje personal con la Mona Lisa(0'003'03)
    Le tomó casi 20 años al conferenciante amar y apreciar verdaderamente la Mona Lisa más allá de la simple admiración. Inicialmente, la pintura había sido opacada por la famosa modificación de Marcel Duchamp, lo que dificultaba tomarla en serio.
    El conferenciante tuvo que superar el obstáculo creado por la intervención de Duchamp en la pintura. A pesar de esta barrera cultural, muchos historiadores del arte serios y curadores de museos continuaron expresando reacciones entusiastas ante la obra.
    Al ser encargado de escribir un libro sobre el arte de Leonardo da Vinci, el conferenciante no pudo evitar examinar la Mona Lisa. El objetivo era entender cómo una pintura creada hace casi 500 años podría aún producir un efecto tan poderoso en los espectadores.
    • ¿Qué hace que esta pintura en particular sea tan duradera en su impacto? • ¿Cómo mantiene una obra del siglo XVI temprano tanta resonancia emocional a través de los siglos?
  • Composición y estructura física(3'036'16)
    La Mona Lisa se encuentra dentro de una logia elevada sobre un paisaje lejano. La logia está definida por dos columnas con bases a ambos lados de la figura y un muro bajo que las conecta, enmarcando la composición con elementos arquitectónicos.
    La figura está sentada en una silla, evidenciado solo por su brazo izquierdo descansando paralelo al plano de la imagen sobre un reposabrazos. Extrañamente, la silla no tiene respaldo visible, creando una representación inusual e incompleta del mueble.
    El fondo presenta un paisaje árido y prehistórico compuesto solo por rocas, tierra y agua sin construcciones humanas ni árboles. Notablemente, hay solo un elemento hecho por el hombre: un puente que cruza el terreno en este mundo intacto.
    Existe una tensión fundamental entre la figura habitada en primer plano y el paisaje completamente despoblado y primordial detrás de ella. Esta yuxtaposición plantea preguntas sobre la relación y el significado entre estos dos mundos distintos dentro de la misma pintura.
  • La figura y su mirada(6'169'02)
    • La figura está posicionada cerca del espectador con su brazo izquierdo sobre el reposabrazos creando intimidad y presencia • Una vista de tres cuartos del busto muestra la figura girándose ligeramente hacia el espectador • Hay torsión interna en la pose que crea dinamismo y compromiso psicológico
    Los ojos son perpendiculares al plano de la imagen y miran directamente al espectador sin importar dónde se encuentre en la sala. Esto crea el efecto característico de ser observado, similar a la Venus de Urbino de Tiziano, haciendo del espectador el objeto de atención de la figura.
    Este es el primer retrato con expresión sonriente en la historia de la pintura occidental. Leonardo inventó el concepto del retrato sonriente; las obras anteriores mostraban la risa como una mueca o ninguna sonrisa. La famosa sonrisa es sutil y enigmática en lugar de ampliamente expresiva.
    La combinación de mirada directa, torsión interna y sonrisa misteriosa crea una conexión psicológica convincente. El espectador queda atrapado bajo la mirada de la figura, haciendo del retrato una meditación sobre la relación entre observador y observado.
  • Innovaciones de Leonardo en el retrato(9'0211'47)
    Leonardo pintó dos retratos florentinos donde la figura mira directamente al espectador: Jean de Brédelles (Washington) y la Mona Lisa. En todos los demás retratos de Leonardo, la mirada está desviada u oblicua, nunca encontrándose directamente con los ojos del espectador.
    El retrato anterior de Leonardo de Jean de Brédelles muestra a una mujer triste y de duelo con la boca caída porque su amante está ausente. En contraste, la Mona Lisa sonríe porque su esposo Francesco del Giocondo encargó el retrato y acababa de mudarse a una casa más grande, símbolos de su amor y devoción.
    Francesco del Giocondo encargó el retrato a los mejores pintores de la época porque su esposa le había dado dos herederos varones. Sin embargo, cuando Leonardo presentó esta obra, fue impactante por su contenido poco convencional y no era lo que un mercader del Renacimiento habría esperado o querido.
    A diferencia de los retratos contemporáneos de Rafael con agradables fondos de praderas y pájaros, Leonardo colocó a su sujeto ante un paisaje caótico y prehistórico. Este enfoque revolucionario fue tan poco ortodoxo que Francesco del Giocondo probablemente habría rechazado la pintura terminada.
  • Profundidad temática y simbolismo(11'4716'47)
    Leonardo fue profundamente influenciado por las Metamorfosis de Ovidio, particularmente el tema de que la belleza es fugaz y temporal. La sonrisa de la Mona Lisa representa una gracia que dura solo un instante, encarnando esta meditación clásica sobre la transitoriedad de la belleza y la vida humana.
    La sonrisa crea una unión misteriosa entre el caótico paisaje prehistórico y la figura graciosa. A través de la sonrisa, la pintura muestra un movimiento del caos hacia la gracia y nuevamente hacia atrás, representando procesos naturales cíclicos y flujo temporal.
    El retrato es fundamentalmente una meditación sobre el paso del tiempo y la temporalidad humana. La torsión interna de la figura gira alrededor del momento del tiempo, encarnando la reflexión de Montaigne sobre cómo estamos constantemente cambiando: en cada momento somos diferentes de nuestros antiguos yo.
    El puente en el paisaje sirve como símbolo del tiempo que pasa, ya que los ríos tradicionalmente simbolizan el flujo del tiempo. Este único elemento humano en el paisaje prehistórico ayudó a Francesco del Giocondo a entender que Leonardo no estaba creando arbitrariamente sino participando en una profunda meditación sobre el significado del tiempo.
  • Dimensiones geológicas y cartográficas(16'4718'38)
    El paisaje en la Mona Lisa refleja los estudios geográficos de Leonardo de la Toscana. El fondo no representa un paisaje imaginario sino un lugar específico transformado a través de la visión artística y el conocimiento geográfico de Leonardo.
    • El paisaje con su lago elevado a la derecha y valle pantanoso a la izquierda coincide con los dibujos cartográficos propios de Leonardo de la Toscana • Leonardo representó una vía fluvial conectando el Lago Trasimeno con el Val d'Arno, una característica geográfica que no existe en realidad • Esta conexión de agua imposible es una elección artística deliberada integrada en la composición de la pintura
    El paisaje representa la Toscana en su estado primordial, antes de la civilización humana. Muestra la región tal como existía en un pasado inconmensurable, mostrando las fuerzas geológicas e hidrológicas que dieron forma a la tierra.
    La construcción de la Mona Lisa por Leonardo está completamente coordinada con sus reflexiones cartográficas y geológicas. La pintura demuestra cómo las observaciones científicas y la visión artística del artista eran inseparables, creando una obra de densidad intelectual y artística extraordinaria.
  • Legado e interpretación(18'3818'54)
    La Mona Lisa es una de las pinturas más personales de Leonardo. La llamaba el retrato de la mujer fértil, refiriéndose a su papel como madre. Leonardo conservó la pintura durante toda su vida en lugar de entregarla al comitente, haciendo de esta una obra que retuvo para sí mismo.
    La pintura trasciende el género tradicional del retrato al funcionar como una meditación fundamental sobre el tiempo, la transformación y la existencia humana. Sigue siendo centralmente sobre el paso del tiempo y sus efectos sobre la belleza, la gracia y la conciencia humana.
    La densidad y sobriedad de la pintura aseguran que la reflexión y la mirada del espectador se comprometan continuamente con la obra. Los elementos sutiles fuerzan la interpretación activa en lugar de la observación pasiva, manteniendo la fascinación a través de los siglos.
    Las innovaciones radicales de Leonardo en el retrato —la sonrisa, la mirada directa, el paisaje caótico— representaron una partida tan marcada de la práctica contemporánea que la obra no podría haber sido entendida inmediatamente. Este enfoque revolucionario explica por qué Francesco del Giocondo probablemente nunca aceptó la pintura terminada.